Ante más de 40 periodistas colombianos e internacionales, el alcalde de Medellín Alonso Salazar, contó cómo ha sido su experiencia de gobernar una ciudad. Salazar piensa que la cultura transforma y cambia la realidad social, por eso apuesta por este componente en sus acciones de gobierno.
Salazar realizó una presentación, que describe la realidad de 10 municipios, una población aproximada de 3.5 millones de habitantes, y de Medellín, con 2.3 millones. Destacó la importancia de Medellín en el desarrollo energético del país. Luego de presentar cómo fue el desarrollo de la ciudad, hizo un énfasis en la aparición del fenómeno del narcotráfico a finales de los años 70.
La presencia del narcotráfico generó una transformación cultural, aseguró, como la desestructuración de elementos de cohesión social, y golpeó a comunidades muy populares.
“Se habla de las tribus urbanas, pero las más guerreras eran las tribus del narcotráfico”. Esas bandas juveniles tuvieron un auge en los años 80, de las que quedan algunos vestigios, pero nunca con la fuerza de los 80. “Aquí se produjo en esa época un colapso del Estado”, aseguró.
Luego estableció que en los 90 comenzó una resistencia de la sociedad, y la muerte de Pablo Escobar en 1993, terminó con un período muy difícil y catastrófico.
Al destacar la importancia de la comunicación, comentó la experiencia del programa de televisión Arriba Mi Barrio, que visitaba las comunas de Medellín. Allí todos estaban interesados en que se mostraran sus buenas historias, y eso en definitiva, generó nuevas formas de mirarnos y de generar proyectos que transformaran la vida de la comunidad.
“Nos hemos concentrado en hacer pocos edificios, pero con un gran impacto para que se conviertan en símbolos de centralidad de un barrio, pero también en polos de desarrollo económico”, señaló.
“Nosotros no estamos en un paraíso, es un navegar tormentoso, esa sombra del narcotráfico está, hoy estamos entre 60 a 65 homicidios por 100 mil habitantes, pero tuvimos 300 en los años 90” y esa es la sombra que el alcalde intenta reducir”
Aseguró que el estado debe declarar a todos reales ciudadanos, dialogar con ellos, sentarse con la comunidad, y para hacer eso no se necesitan recursos. “Hay que desarrollar acciones simbólicas de transformación que se relacionen con la comunidad”. Al hablar de los grandes edificios, comentó que esas edificaciones son apuestas integrales para que la gente no diga: mira cómo se gastaron esos miles de millones, todo sigue igual”
Al ser preguntado sobre el impacto de la televisión en la transformación social, Salazar comentó ser poco conocedor del tema, “Tengo una percepción como espectador, y el esfuerzo del comunicador debe ser desdoblar las visiones de los expertos y llevárselos a la comunidad de manera masiva y eso debe ser ameno, hay que buscar audiencias que al presentar algo la gente quede enganchada”.
“Nos gusta más la foto instantánea que el video completo, nos gusta ver más el hecho, que el proceso, pero somos superficiales, y creo que es una deficiencia del periodismo diario, y de esa manera pueden derrumbar cosas de manera injusta. Ejercer un mal periodismo puede hacerle mucho daño a la sociedad” concluyó Salazar, ante más de 40 periodistas iberoamericanos.